Mi vida no es una comedia romántica (2007)

Thomas quería que su vida se pareciera a una comedia romántica, para que todo fuera mejor. Tendría una estupenda novia, se amarían toda la vida y jamás le sería infiel. Florence soñaba con lo mismo, pero tuvo un hijo a los 17 años, se casó con un agente inmobiliario y ahora viven en una hermosa casa