Llavallol (2008)
Un tono seco, un seguimiento audaz y sólo un par de situaciones cotidianas sirven para retratar una historia de amor, contaminada de desencuentros y decadencia. Las vidas de Fernando Bonfante y Justina Gancedo tienen en Llavalloll la representación más precisa y merecida que podían tener en el cine