El bosque animado (2001)

Todos los días el ocioso Sr. D'Abondo y su fiel criado Rosendo atraviesan la Fraga Cecebre exclamando: 'Así dios me salve si no me parece que estuviera animado el bosque entero'. Un día unos hombres plantan un nuevo inquilino, un engreido poste de teléfono. Aquí comienzan los problemas, y si hay un