Y Dios dijo a Caín (1970)

El teniente Hamilton, del ejército nordista, queda en libertad después de cumplir diez años de trabajos forzados, acusado injustamente por Acombar, quien se apoderó no sólo de sus bienes, sino también de su prometida. Ahora regresa para vengarse. Coincidiendo en la diligencia con el hijo de Acombar,