Under savklingens tænder (1913)
El usurero Sintram vive y respira por el dinero y, por esta misma razón, deshereda a su caritativo hijo Floridan. Amargado, Sintram entierra su fortuna en el bosque y esconde un testamento en un haya, dejando su patrimonio a quien lo encuentre. Este acto es el único trabajo físico duro que el viejo