El increíble caso de Sammy

Sammy tenía 28 años, pero aparentaba 80. Físicamente era un anciano, de poco peso y estatura muy pequeña por culpa de la progeria, una enfermedad que provoca envejecimiento acelerado. Él ha sido el paciente más longevo del mundo con esta enfermedad, porque la esperanza de vida no llega a los 15 años