El último de Arganeo

Desde pequeño, Edilberto Rodríguez (24 años) quiso ser pastor como su abuelo. Lo dejó todo para volver a Pombriego (Benuza, León) y cumplir su sueño. Escucharlo hablar, cantar y bailar es retroceder en el tiempo, pero con una mirada joven, de alegría y esperanza para una tierra que envejece y desapa