Un hombre solo (1955)

Wes Steele, un pistolero acusado de varios delitos, logra escapar de un intento de linchamiento. En su huida va a parar a Arizona, región a la que acude todo tipo de gentes atraídas por la "fiebre del oro" que asoló el Oeste americano. Allí se enamora de la hija del sheriff, una joven bastante rebel