Sí, quiero (2026)

Julia pensaba que Ricardo era el amor de su vida, pero este la deja plantada en el altar. Destrozada, decide deshacerse de todo lo que la unía a su expareja, pero un hilo rojo tirante se lo impide. Esto despierta su curiosidad y la embarca en un viaje mental que hará cambiar su percepción del amor.