No temas a la ley (1963)

Jean Faran tiene la desgracia de atropellar con su coche a una joven llamada Micaela. Una vez repuestos del susto, ella le invita a su casa a tomar unas copas. En realidad se trata de un artificio con el fin de que la indemnice de la supuesta pérdida de una joya valiosa. Él le entrega un cheque y se