A comme Adrienne (2000)
Toda la existencia de la fascinante anciana que da título a este film de Lehman tiene un aire de leyenda. El cineasta define A comme Adrienne de la siguiente manera: “Esta película es un regalo. Un regalo para una mujer. Tiene 77 años, la edad máxima para leer a Tintín. Una noche me invitó a cenar,