Marinos a la fuerza (1940)

El malogrado Oliver trabaja desde hace tiempo en una factoría de bocinas. Tal trabajo le está costando la salud, ya que padece una extraña excitación que se convierte en delirio cada vez que suena, junto a sus oídos, una trompa o algo parecido. El médico que ha visitado para acabar con su afección l