Malvada (1931)

La perdición –y maldad de su título– de Margot Rande no es otra que su díscolo hijo. Cuando el muchacho atraca un banco, la madre le protege disparando accidentalmente a un policía. Condenada a veinte años de prisión, la mujer es sometida a todo tipo de vejaciones por culpa de guardianas sin escrúpu