Historia de una gaviota (y del gato que le enseñó a volar) (1998)

Kenga, una gaviota envenenada por una mancha de petróleo, consigue justo antes de morir confiar su huevo al gato Zorbas, obteniendo de él tres promesas: no comerse el huevo, cuidar de él hasta que se abra y enseñar a volar al recién nacido. La gaviota huérfana es bautizada con el nombre de Afortunad