Flor de sangre (1951)

Ellos forman una peculiar pareja. Su vida transcurre entre abandonos de amantes, huidas picarescas de hoteles y espectáculos en cabarets. Ella no sabe quién es su padre ni ha pisado nunca una escuela. Su gran curiosidad la lleva a ser una autodidacta y con tan sólo nueve años se ha convertido en la