Si las mujeres mandaran (o mandasen) (1982)

Marcelo dedica su tiempo a la cesta de la compra, a limpiar el hogar y a llevar y traer las niñas del colegio. En cambio su esposa, la gallarda y calavera Comandanta Santurce, se pasa la vida tan ricamente, siéndole infiel con Sancho. Marcelo sufre y calla... hasta que un día aparece en su vida Agus