Drácula (1931)

El conde Drácula cambia su residencia desde los Cárpatos a occidente. Para ello se procura la ayuda del abogado Renfield que le visita para acompañarle en su mudanza como servidor. Una vez instalado, conoce a una joven, ya prometida, de quién se enamora. Comenzará a visitarla por las noches, para ir