Campamento sangriento (2000)

El Campamento Placid Pines, cerrado desde hace un tiempo, alberga una oscura leyenda: uno de los directores del lugar, Trevor Moorhouse, fue objeto de una broma por parte de los monitores que tenía a sus órdenes. Consistía en jugar al llamado "Bloody Murder". Lo que tenía que ser un juego, acabó en