Somos dos fugitivos (1959)

Camilo y Bernardo, dos empleados de una compañía de seguros, son convencidos por Resi, una bailarina, para que asistan a un baile de disfraces vestidos de penados. En medio del baile, las luces se apagan, y ellos son secuestrados y llevados a prisión sustituyendo a dos gangsters con los que guardan